26/01/2019 BUITRAGO DE LOZOYA - PALACIO DE OSUNA
Crónica:
Con la profesionalidad que nos caracteriza, todos llegamos sin problemas a la Plaza de la Huerta de las Flores de Buitrago. Desde allí, ya a pie, dimos una vuelta por el casco antiguo, pasando por la Plaza de los Caídos, la impresionante Iglesia de Santa María del Castillo, la Plaza del Castillo, en donde se encuentran los restos del Castillo de los Mendoza, y haciendo un recorrido por la parte alta de las Murallas, con unas vistas excepcionales del rio Lozoya.
Tras bajar y salir del recinto amurallado, y tras preguntar a los amables lugareños, nos encaminamos a cruzar el Arroyo de la Trocha, por el que ascendiendo entre carrascas por una exigente, pero muy corta pendiente, llegamos hasta el estupendo Mirador de Buitrago del Lozoya, desde el que se disfruta de unas magníficas vistas de la villa de Buitrago del Lozoya, encajonada sobre una herradura que enmarca el río Lozoya a su paso por la población.
Tras las oportunas fotografías, emprendimos un cómodo y reconfortante paseo por la Dehesa del Bosque, camino del Palacio de los Osuna. Una agradable pista nos llevó entre pinos y encinas hasta los restos del Palacio. Antigua residencia campestre y finca de caza, que actualmente está en un estado de abandono bastante importante, pero que deja entrever la belleza de la edificación original. El único que lo pasó mal en este bucólico paseo fue D. Carlos. Ya conocéis sus inclinaciones a llevarse arboles a casa, y claro, todo esto lleno de troncos y unas hermosísimas piñas, que por falta de espacio en las mochilas no pudimos dar buena cuenta de ellas, a pesar de que hicimos un alto en el camino para aligerar la carga y tomar un refrigerio. D. Carlos no dejó de coger unas cuentas, pero no los cientos de ellas que a él le hubiera gustado. No todo puede ser perfecto, D. Carlos!!!
En animada charla y ya fuera de la Dehesa pasamos por la estación de telecomunicaciones, un pequeño bunker de tirador de la Guerra Civil y un moderno Helipuerto. Ya en el área recreativa de Gandullas, al pie del Fortín de Peñas Zorreras, encontramos el sitio perfecto para comer. Juntamos tres mesas y todos nos pudimos sentar cara al sol (nunca mejor dicho) para dar cuenta de las ricas viandas que cada uno había llevado. Como es habitual, se compartieron en buena armonía, tanto lo salado como lo dulce. Como siempre hay gente negativa, algunos echaron las cuentas de que habíamos gastado 500 calorías y habíamos cogido 1.500 con los turrones, chocolates, pastas, membrillo, bombones… Derrotistas!!
Tras una brillante e inspiradora charla de D. Juan Francisco, preparamos las mesas para celebrar la Santa Misa. Como siempre, un deleite para los sentidos y el espíritu. La Santa Misa es el centro de nuestra Fe, pero al aire libre, viendo la nieve en las cercanas montañas, con un pantano entre bosques y montes al fondo…, no deja de ser nunca una experiencia, esta vez realmente sí, religiosa. Una maravilla!!
Y no creáis que a D. Carlos se le habían olvidado las piñas. Dejó caer que, lo mejor para no perderse, era volver por el mismo sitio que habíamos venido… jejeje… Todas aquellas piñas se habían quedado allí solas, abandonadas… qué pena!! Pero el grupo es una máquina y el plan era el plan, así que como tales nos dirigimos, más o menos campo a través de vuelta hacía Buitrago, al que llegamos felices como perdices.
Y como ahora la grupo le ha dado por tomarse algo al terminar el recorrido, pues nos dimos a la bebida… de refrescos como remate de la jornada. Poco más de 12 kilómetros de marcha, casi toda por sendas amplias y planas, bajo un sol estupendo y una temperatura otoñal. Una jornada de regalo más para este querido grupo de montaña, como dan cuenta de ello las hermosas fotos y el estupendo video montado por Javier.
Ruta: Buitrago del Lozoya - Palacio de Osuna
Itinerario:
· Tipo de Itinerario: Circular
· Zona: Valle del Lozoya, Sierra de Guadarrama. Buitrago del Lozoya, en la sierra norte de Madrid, única población medieval de la comunidad, que conserva por completo su amurallamiento, con aproximadamente unos 800 m, data del siglo IX. La zona amurallada de Buitrago del Lozoya, fue declarado en 1931 como monumento nacional, y la villa completa de Buitrago del Lozoya en 1993 fue declarada bien de interés cultural. Buitrago del Lozoya se asienta sobre un paisaje suave y alomado rodeado por el río Lozoya, que a esta altura está embalsado por los embalses de Riosequillo y Puentes Viejas. La estructura urbana del municipio nos habla de su rico pasado histórico, con un núcleo antiguo o villa medieval situado en su parte más alta, rodeado de murallas de origen árabe plenamente consolidado como tal en la Baja Edad Media
· Cómo llegar: Desde Nuestra Señora de Valverde hay que tomar la A-1 hasta la salida 74. Dejaremos los coche, cerca de la Plaza Huerta de las Flores, fuera del recinto amurallado de Buitrago del Lozoya en su extremo norte, concretamente en el barrio de Andarrío.
· Distancia y tiempo: Desde Nuestra Señora de Valverde está a 65,8 km y se tarda sobre unos 45 minutos, según Google.
· La Ruta: Desde donde habremos dejado los coches, nos dirigiremos a la Plaza del Progreso, desde donde cruzando el antiguo puente del Arrabal, el único que hay construido de la época medieval, en granito y con un único arco de medio punto, dirección Suroeste, podremos ver el Puente Nuevo, por el que transcurría la antigua N-I.
o Nos adentraremos en el recinto amurallado de Buitrago del Lozoya, por una de sus escaleras, y posteriormente arco bajo las murallas, sacándonos a la Plaza de los Caídos, situándonos frente al arco de la Torre del Reloj, a nuestra izquierda la Iglesia de Santa María del Castillo, única iglesia medieval del recinto, su construcción data del siglo XIV, la rodearemos por la izquierda y bajaremos a la Plaza del Castillo. A derechas, antes de salir por el arco de la muralla a la zona del río, tenemos el Castillo de los Mendoza, de la misma época que la iglesia. Continuaremos por el recinto amurallado de Buitrago del Lozoya, haciendo la circular, en sentido contrario a las agujas del reloj, en el segundo de las habilitaciones que tienen para acceder a la parte alta de la muralla, lo cogeremos, y al menos 300 m recorreremos admirando desde lo alto, tanto el recinto amurallado como el transcurso del río Lozoya. Descenderemos de la muralla, y por uno de los arcos en el lateral oeste, saldremos de las murallas, y regresaremos a la Plaza del Progreso, donde una pequeña senda a derechas, entre vegetación, nos dará el punto de partida de la ruta circular fuera de las murallas.
o Nos adentraremos por un ramal del río Lozoya, por el que se une a él, el arroyo de la Trocha, con bajo caudal, pero con largo recorrido desde su nacimiento a los pies del Puerto de Peña Quemada, casi en la misma cuerda de los Montes Carpetanos. Continuamos a sus orillas, hasta que un paso de tuberías hace las veces de puente, y nos permite cruzar al otro lado, donde tendremos en mayor desnivel de toda la ruta, unos 80 m en ascenso entre carrascas hasta llegar al impresionante Mirador de Buitrago del Lozoya. Posiblemente estemos hablando del punto más atractivo de todo el recorrido. Podremos disfrutar de unas magníficas vistas desde un extremo y unos 50 m por encima, de la villa de Buitrago del Lozoya, encajonada sobre una herradura que sugiere el río Lozoya a su paso por la población; por la derecha, escalonadamente podremos ver el Puente del Arrabal, el Puente Nuevo y el Acueducto de la autovía A1; y por la izquierda la fuga del río Lozoya hacia el Embalse de Puentes Viejas; y en medio una coracha que arranca desde la zona del Castillo en los muros, hasta algo aproximadamente la mitad de la anchura del río; y al fondo dirección Oeste y Suroeste, el grueso de la Sierra de Guadarrama.
o Continuaremos cogiendo las pistas que nos conducen entre pinares y encinas a la zona de las Casas del Bosque, serán poco más de 2.5 km, para alcanzar el Palacio de Osuna o Casa del Bosque, con fecha aproximada de construcción sobre 1600, edificio actualmente en ruinas. Si nos remontamos en la historia, la Dehesa del Bosque donde se encuentra y a la cual circundaremos prácticamente por completo, era una dehesa adquirida por el marqués de Santillana (familia Mendoza), como una finca de recreo, de caza sobre todo, haciendo este palacete las veces de casa de descanso. A pesar de estar en ruinas, y que las zarzas se están comiendo la habitabilidad, la imagen que transmite el Palacio de Osuna, es que fue de una gran belleza visual, por supuesto en un lugar privilegiado. Se aprecia que su construcción fue realizada de ladrillo y piedra, con una amplia zona, tanto subterránea como exterior.
o Desde aquí continuaremos la pista, rodeando la Dehesa del Bosque, por su lateral Este, a orillas de la estación de telecomunicaciones, hasta llegar a la carretera M-137, a la que no podremos salir de forma directa, puesto que hay una puerta metálica cerrada, y vallas, tendremos que ir hacia la derecha campo a través (sin problemas), no llegan a 100 m para poder pasar por el murete, justamente la zona más apta para superarle está a la altura de un pequeño bunker de tirador de la GCE. Pasaremos y cruzaremos la carretera unos metros a derechas para coger la pista de la izquierda, que nos sube al Helipuerto y área recreativa en territorio de Gandullas.
o Unos metros más arriba a nuestra derecha, haremos la última visita de la ruta, el Fortín de Peñas Zorreras, ocupada por los republicanos en la GCE, un fortín sobre un torreta en la misma roca, algo elevada sobre el terreno dándole una amplia visibilidad de los alrededores. Desde aquí nos vamos dirección Oeste, para coger el camino del cementerio que nos llevará hasta la zona de Subestación de Gandullas, aunque estemos ya en territorio de Buitrago del Lozoya. Desde aquí salimos a la carretera, hasta llegar a la antigua N-I, que por su margen izquierdo iremos pateando durante 1 km, hasta llegar al punto de partida en el Andarrío, barrio extramuros de Buitrago del Lozoya.
· Paisaje: El paisaje de esta zona, uno de los más espectaculares de la Comunidad de Madrid, posee unas características peculiares definidas por las grandes manchas verdes que desde la lejanía ofrecen los bosques de pinos, y que se mezclan con la escala de grises de las rocas típicas de la comarca: el granito y el gneis. A estos colores se suman los que proporcionan las aguas embalsadas del río Lozoya y el limpio cielo de la sierra madrileña, que según su aspecto o el momento del año, modifica todo el espectro cromático. Finalmente, los núcleos habitados, con una arquitectura tradicional basada en el uso de la piedra, el mampuesto y la madera, proporcionan el toque humano que encaja perfectamente en este conjunto.
· Distancia a recorrer: 11,51 Km
· Desnivel: 147 m
· Tiempo total: 4 horas con descanso para comer.
· Altura máxima: 1.046 m
· Altura mínima: 937 m
· Tipo de camino: En su mayoría sendas amplias, con una pequeña parte por asfalto.
· Dificultad física: Baja
· Dificultad técnica: Baja
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