02/06/2018 PRADERA DE NAVALHORNO - CUEVA DEL MONJE - PRADERA DE NAVALHORNO
Crónica de la Ruta
El día se despertó abrigado de oscuras nubes y descargando como si no hubiera mañana, pero para los que no les gusta los buenos principios, según íbamos llegando a Nuestra Señora de Valverde, el día empezó a abrir y a prometer un nuevo estupendo día para el grupo San Juan Pablo II. Lo de según fuimos llegando es literal… ¡Cuánta buena gente hay en este grupo, pero… que poco puntuales somos…! no daré nombres porque soy un caballero. Como ya era casi media mañana, ya no rezamos Laudes y una Salve a la Virgen fue también una excelente faena de aliño (aunque rezar a Nuestra Madre es siempre maravilloso).
Como siempre, nos repartimos en coches y salimos hacía Pradera de Navalhorno, inicio de la ruta. Sin mayores incidencias nos agrupamos todos al final de la calle Primera, aunque los del coche de cabeza estábamos esperando al grupo en la calle Segunda. La espera nos sirvió a unos aventajados probar unas magdalenas caseras que me rio yo de Masterchef.
Cuando ya nos estábamos preparando para iniciar la marcha, D. Carlos tuvo una visión y vio los troncos de su vida. Pensaréis que me he vuelto loco, no, D. Carlos vio los troncos en los que siempre había estado soñando. Pero no uno, ni dos… sino tres. Y de tamaño de los Picapiedra. Cada tronco pesaba más que un mal matrimonio. Y es que estábamos al lado del Centro de Montes y Aserradero. D. Carlos, como tres se le quedaban un poco cortos, lio a un pobre operario para que le bajara y cortara uno que le había gustado (con bien disimulado regocijo del Santo operario). La escena del operario sacando el tronco de la nave con un toro mecánico es para los anales de este grupo… aunque esperaros a ver el final. La verdad es que el operario estuvo majo, pero podía haber sacado nota si ya hubiera seguido con los troncos hasta Almendros… Total que le costaba… Y es que la gente hoy no es tan servicial como antes…
En fin, apalabrados los 4 troncos, iniciamos la marcha. Los pinares de Valsaín son espectaculares. En esta primavera lluviosa estaban preciosos. Los impresionantes pinares y robledales estaban alfombrados de un verde vivo. Durante la marcha nos encontramos con multitud de preciosos arroyos que venían llenos de agua, animando la marcha que sin mayor dificultad técnica, sí que picaba fuerte en muchos tramos (algunos afearon a la organización de la marcha que hubiera puesto que era de dificultad baja…). Pero es que subir a la montaña, tiene eso, que hay que subir J Llegamos y nos hicimos fotos en la Cueva del Monje, y en muchos de los riachuelos (torrentes de agua más bien) que nos fuimos encontrando. El sol se escondía de vez en cuando entre las nubes, pero no nos cayó ni una gota de agua e hizo un tiempo inmejorable para caminar.
Sobre las 2 de la tarde los estómagos reclamaban ya nuestra atención, y acampamos a la rivera del arroyo de Pañalara, una de las innumerables corrientes de agua. También un sitio espectacular para comer. Y ya repuestas las fuerzas recomenzamos la marcha. Hay que reconocer que el Moño de la Tía Andrea se hizo largo, pero al final quien la sigue, la consigue, y finalmente hicimos cumbre y empezamos a descender, aprovechando la bonanza del camino para rezar el Santo Rosario, que entre pinos y riachuelos suena y sienta también muy bien.
Tampoco estoy muy seguro de que pasáramos el Puente del Vado de los Tres Maderos, pero ya muy cerca de la Pradera de Navalhorno, oteamos un estilo de merendero con mesas y bancos, ni que pintado para celebrar la Santa Misa bajo los árboles y con el sonido de fondo de los trinos de los pajarillos del campo… Yo creo que a todos se nos quedó en la retina de la memoria ese momento tan especial… aunque algún que otro monaguillo afeara a los pájaros que no se supieran bien el Padrenuestro cantado… Y es que no todo puede ser perfecto J
Y con los nervios naturales por comprobar que los troncos del Padre
Carlos seguían donde los habíamos dejado, desandamos los últimos metros que nos
separaban de los troncos… quiero decir, de los coches… Y aquí pudimos vivir
otro de los momentos que pasarán a la historia de este humilde grupo de
montaña… D. Carlos, no contento con los 4 troncos tamaño Parque Jurásico que
habíamos ajustado, se encaprichó de un quinto tronco, porque ya sabéis que no
“hay quinto malo”… y lo peor es que los troncos no se iban a ir sólo hasta
Almendros, así que hubo que subirlos a los coches. Y aunque no teníamos ya el
toro mecánico del aserradero, sí que teníamos a ese Cura todo terreno que es D.
Carlos, que sí que está hecho un toro… Con él, y con un poco de ayuda de los
demás, conseguimos finalmente distribuirlos entre varios de los coches (con
resignación cristiana de los dueños de los coches, incluido D. Juan Francisco…
y eso que ya se había pasado la Cuaresma…).
En fin, otra jornada para el recuerdo. Y, Gracias a Dios, van ya…
Ruta: Pradera de Navalhorno – Cueva del Monje – Pradera de
Navalhorno
Itinerario
propuesto:
· Tipo de Itinerario:
Circular
· Zona: Los montes de
Valsaín se encuentran situados en el valle de Valsaín, o del río Eresma, en la
vertiente norte de la sierra de Guadarrama y en el término municipal de Real
Sitio de San Ildefonso, perteneciente a la provincia de Segovia (Castilla y León,
España).
· Cómo llegar: Desde
Nuestra Señora de Valverde por la M-607, carretera de Colmenar, hasta llegar a
Navacerrada tomando en su momento la M-601. Una vez en Navacerrada coger la
CL-601 hasta llegar a Prado de Navalhorno
·
Distancia y tiempo: Desde
Nuestra Señora de Valverde está a 71,2 km y se tarda sobre 1 horas y 3 minutos,
según Google.
· Descripción de la ruta: Se trata sin duda de una de las marchas más bonitas y con mejores vistas de las que se pueden hacer cerca de Madrid. Se trata de una marcha por el magnífico pinar de Valsain por pista asfaltada un buen tramo del camino y subida final al Cerro del Puerco después de pasar por la Cueva del Monge. El Cerro del Puerco es actualmente un sitio histórico y fue un puesto de observación y defensa en la guerra civil del ejército nacional. Desde ahí se dominaba toda la sierra de Guadarrama y la carretera que pasando por La Granja lleva a Segovia además de Segovia, La granja de San Ildefonso y la extensísima meseta castellana. El contraste entre los pinares de Valsaín y la meseta Castellana son dignos de admiración. El Cerro del Puerco formaba parte de lo que constituyó el Corredor de la Batalla de La Granja.
· La Ruta: Esta ruta de senderismo
circular se inicia y finaliza en la localidad segoviana de Pradera de
Navalhorno. Partiremos desde la Calle Primera, delante de las oficinas del
Centro de Montes de Valsaín. Tomamos la pista situada al final de la calle en
dirección izquierda cruzando una portera que impiede el paso a los vehículos.
En los tres primeros cruces que encontramos, seguimos siempre en dirección
derecha. En la tercera dejaremos a nuestra izquierda y sin cruzar, el pequeño
Puente del Vado de los Tres Maderos. Continuamos la ruta caminanado por una
pista rodeada de robles que, poco apoco, según vamos ascendiendo son
sustituidos por pinos. En apenas 3 kilómetros llegaremos a la pradera conocida
como Cueva del Monje. En su esquina noroeste, veremos la cueva, se reconoce por
su aspecto de dolmen natural. Desde este bello paraje divisaremos las cumbres
de Guadarrama. Una vez visitada la cueva, proseguimos por la pista hasta
alcanzar la pequeña pradera de Navalesquilar. Nada más cruzarla, encontramos
una nueva bifurcación. Ahora seguiremos por el ramal de la izquierda, por una
pista de grava con un fuerte desnivel que al poco, nos premiará con unas
magníficas vistas de Peñalara y de La Granja de San Ildefonso. Durante los
próximos kilómetros varias caminos de tierra desembocan en la pista asfaltada
por la que avanzamos. Después de llegar a la pradera conocida como el Salto del
Corzo, y tras una fuerte curva, empezaremos a descender rodeando el Moño de la
Tía Andrea. Encontraremos dos nuevos cruces. En el primero, una pista que sale
a nuestra derecha y más adelante, en un lugar conocido como los Tobarejos, sale
otra a la iquierda; nosotros seguiremos siempre de frente.Llegamos al final de
la ruta, al poco rato encontramos nuevamente el Puente del Vado de los Tres Maderos.
Esta vez si lo cruzamos, e inmediatamente después, giramos a la derecha para
llegar nuevamente a Pradera de Navalhorno.
·
Paisaje: En los bosques
de Valsaín se pueden encontrar pinos silvestres, robles rebollos, encinas,
pastizales, cervunales, majadales, vallicares…
·
Leyenda: Cuenta la
leyenda que un caballero templario procedente de Francia, llegó a estas sierras
con intención de esconder sus tesoros y ocultarse de sus perseguidores.
Enamorado de la dama Blanca, sin ser correspondido, acudió a un monje que vivía
en una cueva en la cual practicaba la nigromancia… No contento con el trato que
hizo con el monje, Hugo de Marignac, que así se llamaba el caballero, secuestró
a la dama y subió a caballo hasta los siete picos, despeñándose juntos por la
ventana del Diablo… En esta ocasión nos acercaremos a la cueva donde la leyenda
cuenta que habitaba este Monje.
·
Distancia a
recorrer: aprox. 15 Km
·
Desnivel: 515 m
·
Tiempo total: 4 horas con descanso para comer
·
Altura máxima: 1.711 m
·
Altura mínima: 1.208 m
·
Tipo de camino: Pistas
forestales con y sin asfalto.
·
Dificultad física: Baja
·
Dificultad técnica: Baja
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