07/05/2016 GUADARRAMA LA JAROSA (MIRADOR DEL ALTAR MAYOR - RUTA DEL AGUA)



Crónica de la Ruta (Julio Carlavilla):

¡Ni una gota, ni una gota…! Ni los más optimistas podíamos pensar que, a pesar de haber buscado las predicciones más positivas para este pasado sábado, íbamos a poder disfrutar, sin mojarnos, de una de las, probablemente, salidas más bonitas que hemos realizado desde la creación de este Grupo de Montaña. Con la inveterada puntualidad de la que hace gala nuestro querido grupo, nos reunimos en Nuestra Señora de Valverde para rezar Laudes y encomendarnos a nuestra Madre. A ojo de buen cubero, el grupo no bajaba de las 30 personas, por lo que que con las perspectivas de lluvia que teníamos, podemos decir que registramos una muy “buena entrada”. Nos agrupamos en coches y nos encaminamos por la A-6 para, una vez llegados al embalse de La Jarosa, empezar la ascensión hacía el Altar Mayor. 

El embalse de La Jarosa (también conocido como pantano de la Jarosa o presa de la Jarosa) se encuentra en el valle de La Jarosa, y pertenece al municipio madrileño de Guadarrama; es el embalse más pequeño de la sierra de Madrid, con una capacidad de 7,2 hm³ y una superficie de 55 hectáreas. Se emplazó en la aldea de la Herrería, despoblada dos siglos antes. Aún hoy en día es posible ver los restos de la torre de la ermita de San Macario, alojada en las praderas que rodean el pantano, y cuando el nivel del agua lo permite, ver los restos de las antiguas casas de la aldea que quedaron bajo las aguas del embalse. Esto no fue posible este sábado porque el embalse debía de estar casi al máximo de su capacidad. 

Tras aparcar los coches, empezamos a andar tratando de ver cuáles de los múltiples signos verdes y grises eran los que nos debían de guiar hasta la Cerca de Felipe II. Hay algunos que todavía pensamos que las señales de las rutas las ponen, cuanto más complicadas, mejor, para darle más emoción a los pobres senderistas… Y buscando la cerca llegamos por un precioso camino al pie del embalse, donde pudimos ver en directo el cobro de una hermosa carpa por uno de los muchos pescadores que echaban sus cañas al agua. Aunque algunos pensaron que nos habíamos equivocado de camino, nada más alejado de la realidad. Todo estaba planeado para que los más pequeños disfrutaran del embalse, de los pescadores… 

Una vez desandado el camino, y tras seguir otra de las múltiples sendas que tenían el verde y el gris marcado, empezamos a ascender entre estupendos bosques de pinos: resinero, laricio, albar… Por cierto, el pinar de pino laricio de la Hilera es el único de España sobre terrenos silíceos, además de ser uno de los más longevos, ya que en él viven ejemplares con más de 500 años. A medida que íbamos incrementando la altitud, nos fuimos encontrando con mayores zonas de matorrales de jaras pringosa y estepa, romero, tomillos, escoba negra, etc. El increíble olor a tierra húmeda y los aromas de toda esta vegetación fueron una estupenda compañía durante toda la jornada. 

Por un ascendente, pero asequible camino, llegamos, finalmente, a una bastante bien conservada Cerca de Felipe II. El preceptivo prohibido el paso no nos arredró y, tras cruzarla, seguimos ascendiendo por un sendero hasta llegar a la VII estación del Vía Crucis que finalmente nos llevaría hasta el Altar Mayor (1.366 metros de altitud). Cuentan las crónicas que el Altar Mayor se construyó en el lugar desde donde el cual Franco, extasiado por las hermosas vistas del circo de montañas, decidió donde se iba a construir el Valle de los Caídos. El Viacrucis del Valle de los Caídos se pensó como, sino el mayor, sí como uno de los más largos del mundo. Trepando por todas las crestas, terminaría en una de las capillas de la basílica del Valle de los Caídos, la dedicada al Cristo yacente. Se comenzó su construcción poco después de terminada la carretera de acceso al Valle de los Caídos, alrededor de 1944. por el entonces arquitecto del monumento don Pedro Muguruza. A las cinco capillas situadas en los Riscos de las Pilas y a la magnífica calzada que las une le dieron el bonito nombre de Paseo de las Ermitas. La imagen de la Virgen de 1.80m que preside la capilla del Altar Mayor, se denominó Virgen del Altar Mayor. 

Efectivamente, Franco no tuvo mal ojo. Las vistas de las montañas y el Valle desde el Altar Mayor son espectaculares. Pero no menos bonitas las que se podían ver de Guadarrama desde el otro lado. Razón tenían los que decían que desde esta ubicación se pueden ver las mejores vistas de esta parte de la sierra. Embelesados por las vistas, y como ya eran las 13:30 horas e iba haciendo hambre, decidimos hacer “parada y fonda” para comer. Con la habitual generosidad de este grupo se compartieron ricas viandas, regadas por buen vino, todo ello rematado por dulces de todas las clases… 

Una vez recuperadas las fuerzas, reanudamos el camino de bajada por la calzada del Vía Crucis, mientras rezábamos el Santo Rosario. Menos mal que los cientos de escalones eran de bajada. Ni pensar lo que hubiera sido tenerlos que subir… Pero bajando, bajando, nos empezamos a dar cuenta de que nos estábamos encaminando hacía la entrada de la carretera del Valle de los Caídos y alejándonos de nuestra “amada” Cerca de Felipe II… Menos mal que un amable jovenzuelo, que iba con un perro pequeñito, nos indicó acertadamente una escondida senda que, tras unas buenas cuestas, nos iba a llevar de nuevo al lugar por el que horas antes habíamos traspasado la ya famosa Cerca. Desde allí, el camino de bajada nos llevó fácil y rápidamente, de nuevo, al parking la Jarosa. 

Una mención especial merecen, como siempre, los niños. Los mayores hicimos por encima de los 14 kilómetros de marcha, pero los niños, entre carreras y juegos, duplicaron la distancia fácilmente. No sé si alguno oirá la llamada de la vocación, pero sí que pasar las pruebas de acceso a los SEAL lo tiene chupado. Qué aguante!  Y para el anecdotario, Maribel y Cristina… pero lo que pasa en Guadarrama, en Guadarrama se queda…  

Y como ya estaban preparando la salida de la VII Carrera Popular a La Jarosa y empezaba a caer una niebla “meona” (con perdón), nos montamos otra vez en los coches y nos dirigimos al pueblo de Guadarrama para celebrar Misa. Pero, como el hombre propone y Dios dispone, el Señor Cura de Guadarrama debía de estar en la Santa Siesta, y como no parecía que celebrar misa en medio del pueblo era lo más apropiado, D. Juan Francisco tuvo la excelente idea de celebrarla en el Mater Salvatoris, que nos cogía de camino hacía Madrid y en donde parece que algo de mano tienen allí los Paters. 

Y la celebración de la Ascensión en la capilla del bloque de Primaria fue el remate perfecto a una de las salidas que este grupo no olvidará fácilmente. No sé cómo sería el sitio desde el que el Señor subió a los cielos, pero estoy seguro de que no le hubiera importado hacerlo desde el Altar Mayor de Guadarrama… A recordar el rayo de sol que entre las nubes iluminó por unos momentos la Cruz y el Valle de los Caídos…     


La Jarosa (Subida al Mirador del Altar Mayor y bajada por la Ruta del Agua)

Itinerario propuesto:

·         Tipo de Itinerario: Circular

·         Zona: Sierra de Guadarrama -  Sistema Central

·         La ruta: Una bonita ruta, con una de las vistas más bonitas de toda la Sierra de Guadarrama. Es corta, y sin grandes dificultades. Se sale desde el aparcamiento del Área Recreativa de La Jarosa II. Según una descripción en internet, la ruta comienza siguiendo las rutas marcadas por balizas de color azul y plateado que corresponden a las rutas del Agua y del Bosque Plateado. Se sube por una pista asfaltada. Al poco se separa la ruta de ida, del Bosque Plateado a la derecha por una pequeña senda entre el pinar. Hay que seguir la pista asfaltada, hasta llegar a un desvío a la izquierda, en la que se abandona también la ruta del Bosque Plateado que baja por esta pista de vuelta. Se continua por la ruta del agua, marcada de azul. La seguiremos hasta llegar a un cortafuegos que nos conducirá, hasta la Cerca de Felipe II, la pasaremos sin grandes problemas, e iremos paralelos a ella, hasta encontrarnos un camino. Lo seguimos, pasaremos junto a una cantera, y estaremos en el Cerro del Pulmón. El camino va bordeando la cantera, hasta toparnos con una pequeña capilla, en donde se puede disfrutar de uno de los mejores miradores del Valle de los Caídos. Merece la pena detenerse a contemplar las vistas. A nuestra izquierda, en lo alto del Risco de la Brulera, veremos la Capilla del Altar Mayor, a donde nos dirigiremos después. El caminar es cómodo, entre pinares. Cruzaremos una pista y de frente veremos a lo lejos unas escaleras. Hay que subir unos 379 escalones, pero con tranquilidad se hace fácilmente. Arriba nos espera el mejor mirador de toda la Sierra de Guadarrama que hayáis visto. Una vez abandonemos el Mirador del Altar Mayor, bajaremos por las escaleras del Vía Crucis hasta llegar a una capilla con otras maravillosas vistas. Al llegar a esta última capilla, giraremos y tomaremos una pista, que nos llevará a cruzar de nuevo la Tapia de Felipe II. Ahora. en ziz zag, iremos bajando hasta reencontrarnos de nuevo con la ruta del Agua, marcada de azul. Pasaremos por un río que sale de la montaña a través de una puerta. Proseguiremos por este rio hasta su desembocadura en el pantano de la Jarosa, donde hay unas vistas igual de increíbles. Rodearemos el embalse hasta llegar al punto de salida.

·         Distancia a recorrer: 10 km

·         Tiempo total: 4:30 - 5:00 horas

·         Tiempo Andando: 2:30 – 3:00 horas

·         Altura máxima: 1.347 m

·         Altura mínima: 1.089 m

·         Desnivel: 350 m

·         Dificultad física: baja 

·         Dificultad técnica: baja 

·         Nivel: 

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